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Viajes

Castillo de Drácula, un imperdible de cualquier viaje a Transilvania

Si Rumania no está en el itinerario de tu próximo viaje a Europa, no sabes lo que te estás perdiendo. O tu agente de viaje está mal informado y tienes que despedirlo 😉 Haré una serie de artículos sobre lugares emblemáticos que vale la pena conocer en Rumania, partiendo por Transilvania, tierra de Drácula.

Drácula es una de las figuras más conocidas de Rumania, junto con Nadia Comaneci (gimnasta), Ceausescu (el dictador comunista asesinado en ´89) y Hagi (el futbolista). Le debemos la fama de Drácula al autor irlandés Bram Stoker quien tomó algunos hechos históricos reales e inspirándose también de creencias populares rumanas – como el hecho que la gente en el campo ponía ajo en las ventanas para alejar a los vampiros – creó el personaje de Drácula en la novela con el mismo nombre. El libro de Bram Stoker fue publicado en 1897 en Inglaterra. Según los historiadores, Bram Stoker nunca visitó Rumania pero se inspiró de un cuadro del castillo de Bran que vio en la obra de Charles Boner “Transylvania: Its Product and Its People” (Londres; Longmans, 1865).

Castillo Drácula - foto antigua

Como pueden ver, esta representación antigua se parece bastante con el castillo medieval de Bran:

castillo-dracula-transilvania

El mito de Drácula está basado en la personalidad de Vlad Dracul o Vlad Tepes, un príncipe valaco del siglo XV. “Dracul” – que en rumano significa “Diablo” – y “Tepes” – “Empalador”- son sobrenombres que se le dieron no porque hubiese tenido alguna relación con los vampiros, sino por sus hábitos de castigo o tortura. Ahora bien, el fue uno de los que practicaban la tortura en Europa en la época medieval pero no el único.

Vlad Tepes Drácula

Más que ser famoso por Vlad Tepes, la fama del Castillo Bran también se le debe a Bram Stoker en un inicio, y posteriormente a los turistas que partieron en la búsqueda de vampiros por los bosques de Transilvania. Volviendo a los hechos históricos, el Castillo Bran no fue una residencia de Vlad Tepes sino que el lugar donde él estuvo prisionero durante dos meses en el año 1462. Desde 1920, el Castillo Bran fue residencia real y eso lo verán reflejado durante la visita ya que las habitaciones del lugar contienen una serie de objetos y muebles que pertenecieron a la familia Real.

Interior del Castillo Bran

En la actualidad, ¿qué hay de Drácula en este castillo?

Sin quitarle el factor sorpresa a su próxima visita, solo les digo que durante el recorrido verán distintos objetos que se ocuparon en la grabación de la película Drácula, algunos cuadros y su árbol genealógico. Con un poco de suerte, les tocará alguna exposición de objetos de tortura de la época medieval. Exposición con objetos de tortura de la época medieval

 

Cuánto cuesta visitar el Castillo de Drácula

Para el año 2016, la tarifa de entrada es de 35 Lei (aproximadamente 5.600 pesos chilenos / 126 $AR / 8,5 USD / 7,7 euros). Hay buenos descuentos para estudiantes y personas mayores de 65 años. Para mayores detalles, ver el sitio web del castillo (en inglés y rumano).

Quizás la entrada sea un poquito más cara comparado con otros atractivos turísticos de la región pero no les cobrarán ningún extra para fotografía o grabar (lo que sí ocurre en otras partes donde está prohibido grabar / sacar fotos, a menos que pagues un impuesto extra). El audioguía tiene un costo adicional. No lo veo tan necesario dado que todas las habitaciones del castillo tienen señalética en varios idiomas pero si te gusta visitar mientras escuchas un relato ad-hoc, vale la pena considerarlo.

Cómo llegar a Bran al Castillo de Drácula

Lo mejor es ir en bus. Hay un bus a cada media hora saliendo de Rasnov. El pasaje desde Rasnov cuesta aproximadamente 4 lei (menos de 700 pesos chilenos o menos de un euro) y unos 7 lei desde Brasov. Brasov es una de las ciudades más grandes de Rumania y la puerta de entrada en Transilvania. Te puedes alojar en Brasov y hacer paseos por el día a varias estaciones turísticas, visitar el Castillo Peles (antiguamente la residencia de la Familia Real rumana) así como un montón de ciudadelas medievales. O, te puedes alojar en Bran, Moeciu de Jos, Moeciu de Sus que son pequeños pueblitos. Si buscas una auténtica escapada, los pueblitos pueden ser una buena opción. Si eliges la otra opción, Rasnov, pequeña ciudad que está entre Brasov y Bran (a media hora en bus), estarás prácticamente en una hermosa ciudadela medieval.

Qué comer en Transilvania

Tienes que probar un dulce típico de la zona, el Kurtos colac (kürtős kalács), un pastel de origen húngara que se cocina en un horno especial exterior. Lo puedes encontrar en otras regiones de Rumania también pero es muy de Transilvania (región del país donde hay una mezcla de etnias y sobre todo una tremenda influencia húngara y alemana). Cuesta unos 10 lei. Es ríquisimo, no te lo puedes perder. Para una mejor experiencia para tu paladar, trata de comprarlo caliente apenas lo saquen del horno. Hay un horno instalado justo a la salida (o entrada) del Castillo Bran. Será tu recompensa por la subida de las escaleras del Castillo.

Kurtos Colac - pastel típico de Transilvania

Lo otro que no te puedes perder en Transilvania son los “papanasi”, unos pequeños pastelitos que se comen con crema agria y mermelada de arándanos.

Cuando visitar el Castillo de Drácula

Si bien el Castillo está abierto durante todo el año y el invierno puede ser extremadamente lindo con la nieve, les recomiendo ir en verano para disfrutar mejor del entorno, estar más cómodos en los trenes / buses y acceder a todos los atractivos de la región con el máximo de luz diurna. En junio / julio podrán disfrutar de la luz del sol hasta las 21:30 / 22:00, lo que es notablemente superior a caminar en la oscuridad a las 17:30.

Apreciación personal de este lugar

He visitado el Castillo Bran en varias oportunidades y es francamente es uno de los atractivos turísticos de Transilvania y Rumania que ha sido mejor puesto en valor a lo largo de los años. Si hace 10 años este castillo medieval tenía muy poca infraestructura turística, en 2016 puedo decir que las cosas han cambiado. Desde la presentación del personal (todos de uniformes y “brandeados” como se debe), a la señalética, los baños muy modernos y limpios, la tienda de souvenirs, todo se ve mucho más profesional. Claramente se han dedicado a diseñar una experiencia turística interesante.

Seguramente la avalancha de turistas es diferente y debe fluctuar según la temporada, el clima, etc., sin embargo las veces que he ido encontré que el ambiente era bastante más decente que en otros castillos de Rumania como Peles de Sinaia – donde literalmente los turistas se volvieron locos, o Versailles en Francia – donde claramente te puedes volver claustrofóbico si no lo eres ya. Así que aprovechen de conocer el Castillo de Bran y aprender más sobre Drácula y la historia de Rumania y Europa mientras aún se puede visitar con tranquilidad.

Patio interior del castillo de Drácula
Fontana del castillo de Drácula
Tags : Castillo de Dráculacastillo medievalDraculaEuropaRumaniaTransilvaniaviajarviaje
Carmen

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